Un día para reflexionar y asumir compromiso como sociedad
Cada 25 de noviembre, el mundo conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, una fecha que invita a reflexionar sobre una realidad que continúa afectando a millones de personas. En el Perú, donde las cifras de agresiones y feminicidios siguen siendo alarmantes, esta conmemoración adquiere un significado aún más urgente, especialmente para las nuevas generaciones, quienes deberán construir un país más justo, seguro y libre de violencia.
Para la Universidad de Ciencias y Humanidades (UCH), esta fecha es una oportunidad para renovar su compromiso institucional con la prevención, la sensibilización y la promoción del respeto a los derechos humanos desde la formación integral de sus estudiantes.
El origen del 25N: la historia que dio inicio a un movimiento global
El 25 de noviembre de 1960, las hermanas Mirabal —activistas conocidas como “Las Mariposas”— fueron brutalmente asesinadas por orden del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo. Su único “delito” fue defender sus derechos y alzar la voz frente a un régimen opresivo.
Tres décadas después, este crimen se convirtió en un símbolo internacional de la resistencia femenina. En 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 48/104 sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, definiendo esta violencia como toda acción que cause daño físico, sexual o psicológico por el hecho de ser mujer.
Finalmente, en 1999, la ONU proclamó oficialmente el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Desde entonces, la fecha promueve la concienciación mundial frente a una problemática que, pese a los avances, aún persiste.
Por qué el 25N es imprescindible para el Perú
En un país como el Perú, donde la violencia de género continúa siendo una de las principales amenazas para el bienestar y el desarrollo de las mujeres, el 25N no es simplemente un recordatorio simbólico: es una urgencia social.
Este día invita a reconocer que la violencia no distingue edad, nivel educativo, región o condición social. También exige reflexionar sobre la responsabilidad colectiva de erradicar prácticas normalizadas que afectan a niñas, adolescentes y mujeres en todos los ámbitos: familiar, laboral, educativo y comunitario.
De acuerdo con el Reporte analítico de denuncias de violencia contra la mujer e integrantes del grupo familiar de octubre 2025, publicación que integra el compendio Reportes del Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana elaborada por Ministerio del Interior, Viceministerio de Seguridad Pública y la Dirección General de Información para la Seguridad, indica que en el 2019 , 92 de cada 10 mil habitantes, formalizaron denuncias de violencia contra la mujer y los integrantes del grupo familiar. Vale precisar que en dicho año se formalizaron alrededor de 145 mil denuncias por violencia psicológica seguido de 48 mil por violencia física; mientras que, en el 2020, la proporción disminuyó a 76 casos de violencia por cada 10 mil habitantes, con más de 123 mil casos de violencia física.
Seguidamente, entre los años 2022 y 2023, se evidencia una constancia en las tasas de denuncias formalizadas, en promedio, tasas cercanas a 75 denuncias por cada 10,000 habitantes. Esto hace suponer que la problemática se ha mantenido constante y arraigada en los distintos hogares a nivel nacional.
Para los jóvenes universitarios, asumir conciencia sobre el significado del 25N es fundamental para construir relaciones basadas en el respeto, la igualdad y la empatía. Son ellos quienes tendrán el poder de transformar patrones culturales y promover entornos libres de discriminación y violencia.
La importancia de la concienciación en la lucha contra la violencia de género
La concienciación es uno de los pilares más importantes para prevenir la violencia de género. Aunque muchas veces estos hechos permanecen ocultos por miedo, vergüenza o falta de apoyo, visibilizarlos permite comprender su gravedad y actuar frente a ellos.
Hablar del 25N no solo sensibiliza a la sociedad; también ofrece un mensaje de respaldo a las víctimas, recordándoles que no están solas y que existen redes de apoyo y espacios seguros para buscar ayuda. La educación y la reflexión constante son herramientas que permiten reconocer señales de violencia, cuestionar prácticas dañinas y fortalecer una cultura de igualdad.
25N: un llamado a actuar desde la comunidad universitaria
El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres reafirma su rol formativo y su compromiso con una educación que integra valores humanos, ciudadanía y responsabilidad social.
Como institución educativa, la UCH reconoce que la lucha contra la violencia de género empieza con pequeñas acciones: escuchar, acompañar, informar y promover una convivencia basada en el respeto. Este 25N, la universidad invita a toda su comunidad —estudiantes, docentes y personal administrativo— a renovar su compromiso con la igualdad, la empatía y la construcción de una sociedad libre de violencia.