LA AGONÍA DEL DANZAK
La narración discurre en la conciencia de un danzante de tijeras que rememora su vida cotidiana en el pueblo de Putis (Ayacucho), como danzante en las fiestas de la región y como sobreviviente del genocidio en el contexto de la guerra interna de los 80. Hay en la novela varios registros lingüísticos que nacen de los personajes, y con frecuencia, en los momentos intensos, aflora un tratamiento poético del español “quechuizado”, como en la narrativa de Arguedas..